CADA UNO ES UN REGALO PARA LOS DEMÁS
¡Buenos días!
¿A quién no le gustan los regalos? Todos estamos llamados a vivir con otros. Es raro hoy en día que las personas elijan libremente vivir en absoluta soledad. A diario lo vivimos en cada una de nuestras vidas particulares, en las de nuestras familias, en el colegio… En todo lo que ocupa nuestro día a día, lo queramos o no, debemos vivir en sociedad. Y somos cada uno de nosotros quienes, desde nuestro modo de comportarnos, elegimos cómo tratamos a los demás, sean quienes sean. ¿Elijo ser una carga o un regalo?
PALABRA DE DIOS: Efesios 4, 32
«Más bien, sed bondadosos y compasivos unos con otros, y perdonaos mutuamente, así como Dios os perdonó a vosotros en Cristo».
Tratar bien a los otros no significa solamente sonreír mucho o tener un tono de voz dulce. Ser un regalo para los demás debería ser un imperativo en nuestras vidas. Valorar a cada persona por lo que es y no por lo que tiene, más allá de cualquier etiqueta, es reconocer en esa persona el rostro de Jesús. A veces nos cuesta infinito ser amables, bondadosos, compasivos, etc. con determinadas personas. En cambio, a otras les ponemos siempre nuestra mejor cara y nos deshacemos en halagos y sonrisas. Al igual que hay personas que viven desde la exigencia, otras lo hacen desde el agradecimiento. Quienes lo hacen desde esta última perspectiva son conscientes del inmenso regalo de la vida y muchas veces son un auténtico regalo para las vidas de los demás.
¿Te gusta sentirte especial para los que te rodean?
¿Haces sentirse especiales a los demás?
¿Crees que en alguna ocasión has sido un regalo para alguien a lo largo de este curso?
¿Qué actitudes te ayudaron a ello?
ORACIÓN
Damos gracias al señor por las veces en las que los demás son un regalo para nosotros y por aquellas en las que nosotros mismos logramos ser regalo para ellos.
Padre nuestro…
MARÍA, AUXILIADORA DE LOS CRISTIANOS, RUEGA POR NOSOTROS.
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