JUNIO · Una historia que regalar

prueba

“Para nosotros la base de toda santidad consiste en estar siempre alegres.”
San Juan Bosco
“Dios te ve.”
Mamá Margarita
“Quiero ser santo, y quiero serlo ahora.”
Domingo Savio
“Hagan todo con alegría.”
María Mazzarello
“No basta amar a los jóvenes, es necesario que ellos se den cuenta de que son amados.”
San Juan Bosco
“Antes morir que pecar.”
Domingo Savio
“Haz el bien sin esperar recompensa.”
Mamá Margarita
“Confía en María Auxiliadora y verás lo que son milagros.”
San Juan Bosco
“La verdadera santidad consiste en estar siempre alegres y cumplir bien nuestros deberes.”
María Mazzarello
“Aquí hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres.”
Domingo Savio
“La educación es cosa del corazón.”
San Juan Bosco
“Sé humilde, fuerte y confiado en Dios.”
Mamá Margarita
“Yo no puedo hacer grandes cosas, pero quiero hacer todo lo que pueda.”
Domingo Savio
“Ánimo, Dios proveerá.”
María Mazzarello
“Hagan todo por amor, nada por la fuerza.”
San Juan Bosco
“La santidad consiste en cumplir bien nuestros deberes.”
María Mazzarello
“El que es amado lo consigue todo.”
San Juan Bosco
“Quiero ayudar a mis amigos a llegar al cielo.”
Domingo Savio
“Sean humildes y confíen mucho en María Auxiliadora.”
María Mazzarello

viernes, 19 de junio de 2026

 Corazón despierto para el verano

                       «Vosotros sois la luz del mundo»                      

Mateo 5, 14

Y.... ¡llegó el ansiado viernes!

Hemos llegado al final de la semana y casi casi, al final del curso. Y quizá hoy no toca solo pensar en descanso, planes, maletas, vacaciones. Toca también preguntarnos cómo queremos salir de este curso y cómo queremos entrar en el verano.

Porque uno puede irse en modo pausa, dejándose llevar, pasando los días sin más. O puede irse con el corazón despierto, con ganas de vivir de verdad, de aprovechar el tiempo, de ser más uno mismo, de cuidar mejor lo importante, de volver en septiembre con historias que merezcan ser contadas.

El verano no tiene por qué ser un tiempo vacío. Puede ser un tiempo también para aprovecharlo al máximo. Un tiempo para recuperar cosas buenas, para ordenar un poco la vida, para ilusionaros, para leer más (leed mucho), caminar más, hablar más, reír más, rezar más, querer más. Un tiempo para vivir sin tanta prisa y con más verdad.

A veces parece que solo pasa algo importante cuando es espectacular. Pero muchas veces lo que más nos cambia sucede en verano de una forma callada: una conversación, una decisión, una amistad, una reconciliación, una paz nueva, una manera distinta de mirar la vida.

Ojalá salgáis al verano no dormidos, no vacíos, no dejándoos arrastrar… sino con el corazón despierto, con luz dentro y con ganas de hacer de estos meses algo bueno.

 


Señor,

al terminar este curso,

queremos poner en tus manos todo lo vivido

y también todo lo que está por venir.

Cuida nuestro verano,

nuestras familias, nuestros amigos y nuestros caminos.

Haznos personas con luz, con verdad y con alegría,

capaces de vivir este tiempo con sentido y con corazón.

Amén.

Dios te salve, María...

María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Vivir es nacer a cada instante (Erich Fromm)