SEPTIEMBRE · Somos casa

prueba

“Para nosotros la base de toda santidad consiste en estar siempre alegres.”
San Juan Bosco
“Dios te ve.”
Mamá Margarita
“Quiero ser santo, y quiero serlo ahora.”
Domingo Savio
“Hagan todo con alegría.”
María Mazzarello
“No basta amar a los jóvenes, es necesario que ellos se den cuenta de que son amados.”
San Juan Bosco
“Antes morir que pecar.”
Domingo Savio
“Haz el bien sin esperar recompensa.”
Mamá Margarita
“Confía en María Auxiliadora y verás lo que son milagros.”
San Juan Bosco
“La verdadera santidad consiste en estar siempre alegres y cumplir bien nuestros deberes.”
María Mazzarello
“Aquí hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres.”
Domingo Savio
“La educación es cosa del corazón.”
San Juan Bosco
“Sé humilde, fuerte y confiado en Dios.”
Mamá Margarita
“Yo no puedo hacer grandes cosas, pero quiero hacer todo lo que pueda.”
Domingo Savio
“Ánimo, Dios proveerá.”
María Mazzarello
“Hagan todo por amor, nada por la fuerza.”
San Juan Bosco
“La santidad consiste en cumplir bien nuestros deberes.”
María Mazzarello
“El que es amado lo consigue todo.”
San Juan Bosco
“Quiero ayudar a mis amigos a llegar al cielo.”
Domingo Savio
“Sean humildes y confíen mucho en María Auxiliadora.”
María Mazzarello

jueves, 27 de octubre de 2022

VIERNES 28 OCTUBRE

 LOS BUENOS DÍAS DE 1º A DE LA ESO

La Marioneta


           Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

     Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.

     Andaría cuando los demás se detienen, Despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan, y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

     Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma. Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre hielo, y esperaría a que saliera el sol.

Vivir es nacer a cada instante (Erich Fromm)