¡Buenos Días!
Ayer veíamos el testimonio de la misionera Laura Alonso, como ejemplo de cómo el sueño de Don Bosco extiende su cariñoso abrazo por el mundo.
Don Bosco va dejando pequeñas semillas en los jóvenes que van pasando por el cole... Aquí os dejo dos pequeños testimonios de jóvenes que ahora entregan su vida a la misión de ser animadores en el centro juvenil: