SEPTIEMBRE · Somos casa

prueba

“Para nosotros la base de toda santidad consiste en estar siempre alegres.”
San Juan Bosco
“Dios te ve.”
Mamá Margarita
“Quiero ser santo, y quiero serlo ahora.”
Domingo Savio
“Hagan todo con alegría.”
María Mazzarello
“No basta amar a los jóvenes, es necesario que ellos se den cuenta de que son amados.”
San Juan Bosco
“Antes morir que pecar.”
Domingo Savio
“Haz el bien sin esperar recompensa.”
Mamá Margarita
“Confía en María Auxiliadora y verás lo que son milagros.”
San Juan Bosco
“La verdadera santidad consiste en estar siempre alegres y cumplir bien nuestros deberes.”
María Mazzarello
“Aquí hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres.”
Domingo Savio
“La educación es cosa del corazón.”
San Juan Bosco
“Sé humilde, fuerte y confiado en Dios.”
Mamá Margarita
“Yo no puedo hacer grandes cosas, pero quiero hacer todo lo que pueda.”
Domingo Savio
“Ánimo, Dios proveerá.”
María Mazzarello
“Hagan todo por amor, nada por la fuerza.”
San Juan Bosco
“La santidad consiste en cumplir bien nuestros deberes.”
María Mazzarello
“El que es amado lo consigue todo.”
San Juan Bosco
“Quiero ayudar a mis amigos a llegar al cielo.”
Domingo Savio
“Sean humildes y confíen mucho en María Auxiliadora.”
María Mazzarello

martes, 14 de marzo de 2023

MARTES 14 DE MARZO

HAY CAMINOS FÁCILES Y CAMINOS DIFÍCILES: 

ACTITUDES QUE MERECEN LA PENA


 


¡BUENOS DÍAS COLEGIO!


¿Orgullo o humildad?


En nuestra vida podemos elegir el camino del orgullo, de la soberbia, en definitiva, el camino de la mentira, de mostrarnos cómo no somos, de vender una imagen para ganarnos a los demás. Ese es un camino, tal vez de aparente éxito, pero de desprecio a lo mejor que tenemos, nuestro verdadero ser.


Podemos elegir el camino de la humildad. Es el camino de la verdad, de la autenticidad. Solo las personas valientes se adentran en él y descubren el tesoro de su propia belleza y se muestran con autenticidad y sin miedo a lo que el mundo pueda pensar y juzgar.

 

¿Qué camino eliges tú?


Vivir es nacer a cada instante (Erich Fromm)