Llenamos nuestra maleta de gratitud
«Dad gracias en toda ocasión».
Tesalonicenses 5, 18
Buenos días.
Cuando hacemos la maleta pensamos en todo lo que nos queremos llevar, ¿verdad?. Pues hoy os proponemos pensar en otra maleta diferente, esa que llevamos dentro, esa que no se llena no de ropa ni de objetos, sino de recuerdos, aprendizajes, nombres, momentos y personas.
Antes de terminar el curso, merece la pena que nos detengamos un poco y miremos todo lo vivido. No ha sido un año perfecto, y seguramente cada uno de nosotros podríamos señalar cosas que no han salido como esperaba.
Pero incluso así, seguro que también hay mucho por agradecer... una amistad que se ha hecho más fuerte, alguien que nos ha ayudado, una risa en un día malo, un examen aprobado cuando no me lo esperaba, una dificultad superada, una persona que ha estado ahí ayudando.
La gratitud no es decir que todo ha sido fácil. La gratitud es reconocer que, incluso en medio del cansancio o de los problemas, ha habido cosas buenas que han merecido la pena. Y cuando uno aprende a mirar así, vive distinto. Vive con más profundidad, con menos queja y con más verdad.
El verano empieza mejor cuando no lo abrimos desde una maleta vacía, sino desde el una maleta llena de agradecimiento. Porque quien agradece, valora más. Y quien valora más, disfruta mejor.
Si tuviera que dar gracias hoy por tres cosas de este curso, ¿cuáles serían?
ORACIÓN
Gracias, Señor,
por las personas que nos han acompañado este curso,
por lo que hemos aprendido,
por lo que nos ha costado y también nos ha hecho crecer.
Enséñanos a mirar la vida con agradecimiento
y a no pasar por encima de lo bueno sin valorarlo.
Dios te Salve, María...
María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.