«Os digo también que, si dos de vosotros en la tierra se ponen de acuerdo para pedir cualquier cosa, se la concederá mi Padre del cielo. Pues donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos».
Mateo 18, 19-20
«Os digo también que, si dos de vosotros en la tierra se ponen de acuerdo para pedir cualquier cosa, se la concederá mi Padre del cielo. Pues donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos».
Mateo 18, 19-20
En esta temporada de Pascua, celebramos la resurrección, celebramos la idea de una vida nueva, de un renacimiento y de oportunidades para cambiar. La vida nos ofrece constantemente la oportunidad de comenzar de nuevo, de dejar atrás lo viejo y abrazar lo nuevo.
Os propongo una reflexión a través de 3 frases célebres y un video.
¡Buenos días!
Si tuviésemos que definir el cristianismo con una sola palabra, esa sería la palabra AMOR. Poneos a pensar: Si amas, perdonas; si amas, eres misericordioso; si amas, ayudas; si amas, haces la paz; si amas, buscas la felicidad; si amas, haces justicia; si amas, sirves a los demás; si amas, das la vida y das Vida por y para los demás. Esto es lo central, lo más importante. Todo lo demás, como lo que conocemos como "los 10 mandamientos", viene como consecuencia del amor.
UN POCO DE HISTORIA
HOY LOS BUENOS DÍAS CON...EL AMPA DEL COLE
PASCUA: RESUCITAR A UNA NUEVA VIDA HACIENDO FELICES A LOS DEMÁS
¡Muy buenos días a todos! Hoy, la Asociación de padres y madres del cole os saludamos a todos y queremos hablaros de la Pascua de Resurrección.
La resurrección de Cristo nos hace participar de su vida y nos obliga a no perder la esperanza. Nos da el secreto para levantarnos después de cada caída, de cada fallo, de cada desilusión. Es el signo sagrado para nuestra resurrección en el día a día, para no perder nuestra fe, esperanza y caridad.
La resurrección de Cristo debe ser motivo del renacimiento de la victoria de nuestras acciones sobre las tendencias negativas. La Pascua nos enseña a desterrar el mal para renacer. Renacer cada uno, en unidad con quien está cerca nuestra: la familia, las amistades y nuestros compañeros y compañeras del día a día.
Este tiempo de vida nueva para nosotros debe suponer lo que la primavera para las flores, un nuevo nacimiento con máximo esplendor que nos permita dar lo mejor de nosotros mismos. Todo ello sin olvidarnos siempre de los que nos rodean. Nuestra vida hecha de forma solitaria, nunca será completa y nunca nos permitirá crecer en la auténtica felicidad.
Jesús rezó - "...para que todos sean uno".
Así, el amor culmina en la unidad, en la obtención de la felicidad haciendo felices a los demás. siendo la solución del dolor y la muerte. Por lo tanto, amémonos entre nosotros, dejando de lado todo tipo de hostilidad y yendo a buscar al hermano, para ayudarnos a vivir entre todos.
"Así resucitaremos"