LA BEATA LAURA VICUÑA
AVISOS
LOS BUENOS DÍA DE HOY CON...
ADMA (Asociación de María Auxiliadora del Zaidín)
El Sueño Misionero
Buenos días, amigos. Continuamos conociendo la figura de Don Bosco en este mes de enero, que es muy especial, ya que celebramos el bicentenario del sueño de los 9 años. Sabéis que Don Bosco tuvo muchos sueños, los cuales, al principio, no entendía; sin embargo, poco a poco los fue comprendiendo. Voy a compartir con vosotros un sueño que me ha ayudado a descubrir que nuestro colegio es parte de una gran familia.
Sueño de don Bosco:
En 1886, Don Bosco visitó España y fue a Barcelona, donde tuvo este sueño.
Vio una inmensa cantidad de jóvenes que corrían hacia él y le decían: “Te hemos esperado tanto y ahora ya no te escaparás”. Don Bosco veía montañas, mar, colina... Leía un cartel que ponía Valparaíso, otro Santiago y en otro unos niños leían Pekín. Entonces una doncella le dijo: “Tira una línea de Santiago (de Chile) a Pekín pasando por el centro de África y tendrás una idea de lo que deberán realizar tus salesianos. Pero, para ello los salesianos deberán cultivar el amor a María.
Reflexión:
En ese sueño, descubrió numerosos lugares distantes entre sí, desde ciudades del sur de América, Asia y África hasta Europa. De esta manera, comprendió que los salesianos estarían presentes en todo el mundo, como hoy en día se ha hecho realidad, con colegios salesianos en más de 120 países.
Podemos decir que todos vosotros tenéis compañeros en Brasil, en el Congo, en Corea, porque en todos estos países existen colegios que son iguales al nuestro, donde la imagen de María Auxiliadora, al igual que en nuestra aula, también se encuentra presente. En esos lugares también se dan los buenos días, como los que estamos escuchando hoy.
En el sueño que hemos escuchado,
fue donde se le reveló a Don Bosco que el proyecto que tenía entre manos
ayudaría a muchos jóvenes de diversos lugares. Este sueño le motivó a animar a
los salesianos a salir de Italia y España, donde ya estaban establecidos.
Concluimos esta mañana los buenos
días, rezando a María, para que nos sintamos compañeros de tantos niños y niñas
que están muy lejos de nuestro colegio, pero que viven este mes de enero de una
manera tan especial, como lo hacemos nosotros, ya que son colegios iguales que
el nuestro.
Dios te salve María...
María Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
AVISOS
EL SUEÑO DE
LOS 10 DIAMANTES:
CUALIDADES DE LOS SALESIANOS
EVANGELIO: 1 Corintios 13
«El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni presumido ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad, sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasa nunca»
LECTURA
Don Bosco tuvo este sueño en San Benigno Canavese la noche del 10 al 11 de septiembre de 1881. En el sueño, el personaje encarna la fisonomía del salesiano ideal.
En la parte anterior de su manto brillan cinco diamantes, tres en el pecho: Fe, Esperanza y Caridad, y dos en los hombros: Trabajo y Templanza.
En el lado posterior lucen otros cinco diamantes, en que se lee, respectivamente: Obediencia, Pobreza, Premio, Castidad y Ayuno.
La vida salesiana en su actividad (diamantes del frente) y en su espiritualidad interior (diamantes de la espalda), se trata, podríamos decir, de las dos caras de un medallón salesiano.
El anverso representa su figura social, el rostro, el da mihi animas; el reverso oculta el secreto de su constancia y ascesis, el armazón, el caetera tolle.
De frente, la luz de los cinco diamantes (fe, esperanza, caridad, trabajo y templanza) presenta al salesiano en el testimonio público de su donación visible a los jóvenes.
El salesiano está hecho para los jóvenes, y debe mostrar a todos unos corazones simpáticamente repletos de una caridad pastoral que crea amistad.
Para él no basta amar, ¡debe además hacerse
amar!
IMAGEN
VÍDEO
El valor del sacrificio. El amor compartido.
ORACIÓN
Señor, haznos capaces de amar y ser para los demás siempre una buena noticia.
María, Auxiliadora de los Cristianos, ruega por nosotros
AVISOS
HOY LOS BUENOS DÍAS DEL PROFE CON...
Dª MARI CARMEN VELASCO
¡Muy buenos días a todos!
Normalmente cuando empezamos un nuevo año, se suele tener un
sueño que nos gustaría realizar.
¿Cuál será el de este año?
Cuando busquéis vuestros sueños, recordad que
es importante conocerse bien, desde nuestros gustos hasta nuestras limitaciones.
Los sueños nos permiten tener metas claras, por lo tanto, intentad ser
realistas y pacientes con el tiempo que os llevará hacerlo. Muchas veces en las
pequeñas cosas está lo importante, y normalmente los pequeños y continuos
esfuerzos realizados suelen dar resultados precisos.
Seguid y perseguid vuestros sueños, para ser
cada día más felices y mejores.
Terminemos con esta canción
EL EMPARRADO DE ROSAS: ACEPTAR LAS DIFICULTADES DE LA VIDA POR UN BIEN MAYOR
Jesús le dijo: «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre si no es por mí. Si me conocierais, también a mi Padre conoceríais, y desde ahora le conocéis y le habéis visto».
Una noche de 1864 Don Bosco narra a los primeros salesianos un sueño que tuviera diecisiete años antes, en 1847: «El emparrado de rosas».
“Pero nada fue sencillo aquella noche,
¡Cuánto sufrimiento hubimos de soportar nosotras y nuestro soñador!
Todo ocurrió de improviso, como en un sueño. Sin mediar palabra, Don Bosco se adentró por el túnel que forjaban cientos y miles de rosas.
Para no aplastarnos, se quitó los zapatos. Comenzó a caminar descalzo. ¡Grave error! Intentamos en vano disuadirle.
Sonrió al notar las caricias de nuestros pétalos en sus pies. Pero de pronto, sintió el primer pinchazo de nuestras espinas. Apretó los labios. Siguió caminando. Cuando notó la segunda punzada, no pudo reprimir un gesto de dolor. Luego otra, otra y otra… Así fue como aprendió que el sendero que pretendía recorrer era un camino de rosas… con espinas.
De repente un grupo de personas se adentró en la pérgola de rosas. Pretendía seguir las huellas del joven sacerdote. Pero sus sonrisas ingenuas se transformaron prontamente en muecas de dolor y desencanto: nuestras espinas también lastimaban sus pies. Se alejaron con la misma rapidez con la que habían iniciado su atolondrado caminar.
Al verlos partir, Don Bosco se detuvo. Al dolor que le producíamos, se unía ahora el aguijón de la soledad. Duda y desaliento anidaron en su interior.
Cuando las rosas creímos que el joven sacerdote iba a abandonar, un nuevo grupo irrumpió en la pérgola. Eran jóvenes. Avanzaban decididos. Don Bosco les contempló con afecto. Les acogió.
ORACIÓN: Pedimos al Señor que nos acompañe siempre en nuestra caminar diario.
Guio sus pasos.
Intuyeron nuevos paisajes
más allá del lacerante camino
por el que ahora transitaban. Soportaron el dolor.
Vencieron dificultades. Avanzaron unidos.
Tras largo trayecto, exhaustos y ensangrentados, llegaron a un nuevo vergel: «El jardín de las rosas sin espinas». Sopló una suave brisa. Sanaron sus heridas.
Finalmente
apareció una «Señora». Les desveló el sentido de su agotadora travesía. Y les habló sobre todo de nosotras.
Porque, aunque nacidas
entre las imágenes
de un sueño, las rosas
con espinas siempre fuimos, y seremos, tan reales como la
vida de cada día”.
Con el simbolismo de las rosas y sus espinas les muestra la importancia del esfuerzo, la caridad y la entrega para hacer el bien a los jóvenes.